Pese a que Blizzard posee pocas propiedades intelectuales y sus lanzamientos no son tan constantes, sigue llenando sus arcas de dinero, en parte gracias a la expectativa, pero también al hecho de que todos sus títulos están diseñados para atraer a la audiencia con poca o nula experiencia, y ayudarlos a través de la campaña a convertirse en jugadores hardcore –de ahí el éxito de World of Warcraft–. Ante la posibilidad de extender sus dominios a otros territorios, Jay Wilson habla en nombre de la compañía al asegurar que primero se tendrían que analizar las opciones, aunque es un hecho que jamás incursionará en el ámbito de Skyrim.
El comentario forma parte de una extensa entrevista que el sitio especializado Gamasutra le realizó al director de Diablo III, en la que se apunta a las filosofías de diseño de Blizzard, y la diferencia con otros estudios, como Bethesda, que tienen una dirección completamente opuesta. “El diseño es un área gris demasiado extensa, tienes múltiples oportunidades de hacer y crear lo que sea, pero los riesgos conllevan a posibles fracasos, así que lo mejor es tomar decisiones acorde a tus fortalezas, con tal de construir el mejor y más interesante juego en tus posibilidades”, señala Wilson, quien argumenta que la misión de Blizzard siempre ha sido la abolición de barreras para los jugadores novatos, y llevarlos paso a paso a una experiencia para gente hardcore, algo contrario a Bethesda, “que asume en sus juegos que el público posee amplio conocimiento en el tema, y simplemente te arroja a la experiencia para que explores y descubras”.
La postura de Wilson no acusa a Bethesda de hacer mal las cosas, al contrario, respeta y admira el trabajo de The Elder Scrolls, remarcando que cada estudio tiene su propia filosofía, y al margen de las ventajas y desventajas, enfocarse y no perder el rumbo por querer imitar a alguien más, es lo que lleva al éxito.







